Con la promulgación del Decreto Supremo 21060 el mes de agosto de 1985 en el gobierno de Víctor Paz Estensoro, se consolida en Bolivia el modelo neoliberal con reformas estructurales que en el régimen social comprenden la aplicación de facto de la flexibilización laboral a través de la llamada “libre contratación”, vulnerando no sólo la Ley General del Trabajo, sino la propia Constitución Política del Estado, precarizando las condiciones laborales mediante la institucionalización del “trabajo informal” orientado a la creación del mundo del miedo, de la injusticia y de un exacerbado individualismo, destruyendo la cultura obrera de solidaridad, de lucha y de identidad.
En Bolivia, el año 2001, según un análisis presentado en abril del 2007 por el Centro de Estudios Laborales (CEDLA), casi el 80% de la población no contaba con empleo seguro y el 45% de la población urbana ocupada contaba con empleos eventuales.
Es por esta razón que los gobiernos de turno se vieron obligados buscar estrategias para enfrentar el desempleo, para lo cual pusieron en marcha planes para la creación de empleos, en muchos casos con apoyo de organismos internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con inversiones millonarias.
"Empleos en acción" que contaría con 21.3 millones de dólares, además, está el Plan de Reconstrucción y Rehabilitación de las Regiones Afectadas por los Desastres Naturales que tendría una inversión de un millón de dólares. Estos planes generarían 10.000 y 7.400 trabajos temporales.
Este tipo de empleos, afirma el documento del CEDLA, “contribuye a una de las peores expresiones de la flexibilización laboral aplicada en estos 23 años de neoliberalismo, cual es la expansión de empleos eventuales, fuente de negación de derechos laborales y de reproducción de niveles de pobreza”. Por eso, para nosotros, para la Fundación Abril, es de vital importancia asumir, además, la tarea de impulsar junto con los trabajadores y trabajadoras espacios de recuperación de la palabra mediante la discusión, el análisis, la investigación, la formación constante, y la formulación de propuestas podamos construir un mundo con mejores condiciones de vida.
Lograr la superación de la explotación en las relaciones laborales a través de la acción colectiva de los/as propios/as trabajadores/as.
Recuperación del valor que tiene el trabajador en el proceso de producción como sujeto colectivo en la perspectiva de la liberación del trabajo frente al capital, en un proceso que comprenda asumir los derechos ya existentes en normas positivizadas y el lograr alcanzar nuevos derechos para construir mejores condiciones de vida a través de la investigación, el debate, la denuncia, la información y la lucha.
Uno de los aspectos centrales de la implementación del modelo neoliberal en Bolivia era desarticular al movimiento obrero, no sólo como estructura (el sindicato), sino principalmente en lo ideológico. Actualmente este objetivo ha sido exitoso, dejando la identidad obrera, así como a sus organizaciones, muy melladas, por ello, vemos importante el apoyar la reconstitución del movimiento obrero como sujeto social, lo que representa reconstruir las redes de solidaridad entre los/as trabajadores/as y retomar la capacidad creadora robada por la mecanización del trabajo, para ello, asumimos el impulsar a través de los/as propios/as trabajadores/as formas de organización como el sindicato y otras formas innovadoras que respondan a la realidad concreta y que busquen recuperar la identidad proletaria, desnudando las formas encubiertas de la explotación laboral actual.
No es posible prescindir de la educación como un instrumento indispensable para la superación de los problemas vitales, entre ellos los del campo laboral. Por ello es necesario establecer y/o consolidar espacios de formación y desarrollo de capacidades individuales simultáneas y correlacionadas a las capacidades colectivas, en la perspectiva de construir permanentemente el camino hacia el horizonte colectivo. La autoeducación, heteroeducación y coeducación plasmadas en procesos sistemáticos, constituyen la base para desarrollar una formación integral, donde la teoría no sea ajena a la práctica y donde esta última sea fuente primera en la producción de “saberes” y conocimientos, actitudes y desempeños, pedagogía obrera, que en última instancia debe constituirse en propuestas para re-crear las condiciones de vida.
El conocimiento de manera tradicional es una posesión de los sectores que controlan las instancias de poder, tanto en la dimensión micro, como macro social. El conocimiento, bajo este esquema, es concebido, estructurado, muchas veces manipulado, sobrevalorado en detrimento de otros conocimientos y utilizado de acuerdo a intereses de estos sectores dominantes. Debe ser una intención primordial superar este esquema, valorando nuestras propias experiencias, sistematizándolas, compartiéndolas y buscando la construcción de un conocimiento común que nos permita enfrentar en actitud solidaria nuestros problemas. Para este fin la vigencia de procesos específicos de investigación o insertos a los procesos educativos concretos, debe ser una práctica permanente dentro de la dinámica institucional, donde el/la trabajador/a sea el sujeto principal del proceso.
La Escuela del Pueblo "Primero de Mayo" constituye un espacio de encuentro, análisis y reflexión de la realidad laboral, que busca fortalecer las organizaciones sindicales y los nuevos movimientos sociales emergentes, sin que medien intereses particulares, para que los trabajadores y trabajadoras ya no sean víctimas de la política neoliberal y globalizada.
Por tanto, promueve la formación sindical y educación popular impulsando a los trabajadores y trabajadoras a participar activamente en los procesos de cambios que vivimos en el país. La Escuela del Pueblo es libre, abierta y transparente.
La Escuela del Pueblo trabaja de manera integral a través de cuatro áreas:
En el objetivo de construir conocimientos se realizan talleres participativos para recuperar la voz y capacidad organizativa de la clase trabajadora.
En estos talleres de capacitación y autocrítica orientados a los dirigentes sindicales se reflexiona y comparte experiencias sobre diversos temas, buscando colectivamente alternativas para mejorar la realidad laboral y crear lazos de solidaridad.
Surge de la necesidad de generar espacios de discusión, intercambio y aprendizaje que permitan reconocer y fortalecer la identidad de las mujeres trabajadoras
Desde las perspectivas de los trabajadores y trabajadoras jóvenes se reflexiona sobre la identidad y memoria del movimiento obrero.
Una de las tareas más importantes de la Escuela del Pueblo es apoyar a los trabajadores y trabajadoras en la organización, reestructuración y consolidación de sus sindicatos.
Es un medio a través del cual se coordina talleres de formación sindical, legislación laboral trasladándose a los lugares donde se solicite esta información (fábricas, barrios, etc.)
Área encargada en sistematizar la información relacionada a la historia, legislación y realidad laboral. Sus funciones se centran en:
Recopilar información (libros, manuales, folletos, trípticos, videos, DVD's, fotografías, etc.) para una Base de Datos.
Recabar y sistematizar información de la vida orgánica de los trabajadores y trabajadoras dentro de sus sindicatos.
Realizar un seguimiento sistemático de las actividades que los compañeros y compañeras desarrollan en sus organizaciones.
Para apoyar las actividades de las anteriores áreas, la Escuela del Pueblo elabora materiales de apoyo y difusión:
Boletín mensual que refleja la situación de los trabajadores, trabajadoras fabriles y sus sindicatos.
En su corto formato contiene importantes datos sobre nuestros derechos, porque sólo conociéndolos podremos hacerlos respetar.
Si tú, tu sindicato u organización necesita información contáctate con el equipo de apoyo de la Escuela del Pueblo al Telf. 4504622 o al correo electrónico: escueladelpueblo@gmail.com
¡¡ LOS DERECHOS NO SE NEGOCIAN, SE CONQUISTAN!!