Hoy en día, al igual que en otros lugares, la problemática del agua no se ha resuelto, tanto en su acceso para el consumo humano, como en su tratamiento por las diferentes variantes de contaminación, lo que hace que la lucha por el agua, ahora, no sólo sea contra la privatización, sino también por su acceso y preservación.
El censo del 2001 de Bolivia nos muestra que el 38%, una tercera parte, de la población está privada de agua domiciliaria. En áreas rurales más del 70% de la población no tiene servicio de agua potable.
En Cochabamba, el agua es un problema que nos viene afectando por décadas. Aproximadamente, el 75,01 % de la población asentada en la zona urbana no accede al servicio de agua potable, según el informe presentado por el Viceministerio de Servicios Básicos dependiente del Ministerio de Agua, el 49 % de la población de las zonas rurales de Cochabamba no posee agua. En el área urbana, los pobladores de la zona sur son los más afectados, los datos demuestran que cerca a 200.000 personas no gozan de este derecho.
Es por esta razón que en las zonas más marginadas de Cochabamba, como en muchos otros lugares del departamento y del país, el abastecimiento de agua se resolvió de manera autónoma a través de los “comités de agua” que se encargaron desde la organización para comprar este elemento a carros cisternas que la comercializan, hasta constituir sistemas propios que la suministran por medio de la explotación a través de la perforación de pozos de agua subterránea. Esta manera de resolver la falta de agua, que dicho sea de paso contrae varios problemas como el de la mala calidad, ha librado de una responsabilidad de primera línea al Estado y a los gobiernos locales, que históricamente sólo han favorecido a los sectores más ricos de la sociedad. Así, la exigencia de que el Estado y los gobiernos locales cumplan con sus responsabilidades de proveer de un acceso suficiente y con calidad de agua, se convierte en una prioridad.
Por otro lado, un tema muy poco tratado no sólo en Cochabamba sino en Bolivia, es la cuestión medio ambiental, en nuestro caso, tanto por la contaminación de las aguas residuales, como de las aguas industriales y por la explotación minera. Aquí los gobiernos locales y sobretodo el Estado, además de haber dejado postergadas muchas de sus responsabilidades al respecto, tienen un papel fundamental, por ejemplo en el caso de la minería el tema pasa por las concesiones de agua, registros medio ambientales y otros relacionados.
De esta manera, para nosotros, para la Fundación se imponen las tareas de investigación de casos concretos, visibilización de conflictos, daños ambientales, denuncia de contaminación, uso indebido, otros y promoción de soluciones integrales del agua. Así también, vemos la necesidad de impulsar dentro de las comunidades y organizaciones sociales la organización, la gestión entendida como la administración de lo público, la educación sobre la importancia del agua para su uso y cuidado, la investigación sobre temáticas.
Lograr que el agua se convierta en un bien común para todos los seres vivos, a través de la lucha, continua, organizada, con la participación de ciudadanos y ciudadanas.
Tiene por objetivo directo la construcción de una Escuela del Agua (véanse proyecto adjunto) a situarse a 40 kilometros de la ciudad de Cochabamba en la zona rural de la provincia Cliza que cuenta con una población de alrededor de 20 mil habitantes. La Escuela funcionará en Flores Rancho (compuesta por 146 familias de un total de 548 habitantes), sede de uno de los grupos más antiguos de Regantes (los que administran los recursos hídricos de la comunidad a través de técnicas tradicionales sostenibles transmitidas ancestralmente).
La Escuela del Agua es una estructura que funciona como centro educativo y sanitario para las poblaciones indígenas y campesinas de la zona, con especial atención al uso y consumo del agua y a los hábitos incorrectos/enfermedades. Quiere proceder a través de modelos educativos y pedagógicos innovadores, compartidos y pensados con la comunidad misma sin ningún tipo de imposición.
La Escuela busca la recuperación y valorización de la cultura indígena andina, poniendo énfasis sobre las técnicas andinas para la recuperación del agua y su correcto uso.
Recuperar las traiciones y la cosmogonía andina sobre la visión del Agua como “bien común”.
Difundir el concepto de Agua como bien común.
Defender el bien común agua frente a cualquier tipo de privatización y mercantilización.
A través de una red de organizaciones, comprometidas con la Red Vida, que en cinco países andinos luchan en la defensa de los bienes comunes, contra la mercantilización en el uso y manejo del agua, se constituye una Coordinadora Andina del Agua.
La Coordinadora Andina del Agua tiene la tarea de recuperar, difundir y defender las traiciones, la sabiduría, la cosmogonía andina sobre la visión del agua como Bien común. El estudio tiene la tarea también de investigar y analizar los conflictos respeto al acceso, a la Gestión y a el uso del agua.
Las organizaciones involucradas en la Coordinadora Andina del Agua se encontrarían para compartir y analizar los avances y progresos de los estudios cada 6 meses en la Escuela de Cliza, es decir 4 veces en los dos años.
Al final de los dos años cada organización que hace parte de la Coordinadora Andina tendrá que presentar unestudio sobre su país y un proyecto de “Escuela del Agua” que tome en cuenta la experiencia de la “Escuela del Agua” de la Bolivia.
Con los resultados del estudio serán producidos un libro y un DVD.
Las tradiciones y la cosmogonía andina sobre la “visión” del agua como bien común.
Las
organizaciones y asociaciones que ya trabajan sobre el tema del agua de
los cinco países andinos (Bolivia, Perú, Colombia- Ecuador-Argentina)
– comprometidas en la Red Vida – conformarán la “Coordinadora
Andina del Agua”.
Cada
organización, grupo u movimiento reconocido como referente de cada país
involucrado en el Proyecto tendrá que hacer un estudio sobre los
conflictos y el derecho del acceso al agua en el mismo país.
Una
recuperación del concepto de agua como “bien común” a través las
tradiciones del agua de los pueblos andinos que viven en el país, y
también para recoger datos y informaciones para análisis generales.
En el primer año, serán dos los encuentros de la Coordinadora con esta finalidad.
El concepto de agua como “bien común”.
Otra
tarea de la Coordinadora Andina del Agua es difundir en los países
andinos involucrados, y – a través la Red Vida - en todos los
países latinoamericano, los resultados del Estudio.
En la
Escuela Andina del Agua se realizarán los otros dos encuentros de la
Coordinadora Andina del Agua entre los representantes de las diferentes
organizaciones para compartir y analizar los avances y progresos de los
estudios.
Los estudios finales producidos por cada país serán sistematizados y publicados en un libro y un DVD.
El Agua, frente al concepto y el uso de agua como mercancía.
Cada
organización tendrá al final que plantear un proyecto de “Escuela
Andina del Agua” para el propio país, basándose en la experiencia -
piloto de la “Escuela” de Cochabamba.
La
“Escuela Andina del Agua” pretende ser un modelo sostenible y
reproducible para todos los países involucrados, así como también para
compartir y difundir la visión andina sobre el tema del agua y – por
otro lado – trabajar los fundamentos para que se pueda crear una
red de escuelas en todos los países andinos .
En Bolivia: nace la primera “Escuela del Agua”. Sus finalidades son educativas y de prevención a través de la recuperación y valorización de las tradiciones y de los modelos participativos comunitarios construidos a través del consenso.
La
Escuela quiere favorecer la toma de conciencia de las nuevas
generaciones con respecto a la importancia y al correcto manejo del
agua. La escasez y las privatizaciones de este bien común son causas
para que la educación del agua sea necesaria para los niños y los
jóvenes.
Las
mujeres, ya que son ellas que manejan el agua para el uso familiar,
serán el otro sujeto privilegiado. Para ellas la escuela será un
espacio donde podrán participar activamente en talleres y tener
encuentros de intercambio que valoricen y fortalezcan su papel en la
familia y en la comunidad para también cumplir completamente con el
camino educativo de los hijos.
Por
último, los ancianos participarán del proyecto por su sabiduría y para
difundir la “visión andina del agua” en cima de la cual el proyecto
surge.
La
Escuela del Agua quiere forjar bases para un correcto manejo del agua a
través de una educación sanitaria preventiva de las enfermedades
causadas por el uso de agua contaminada, sobre todo en niños, y una
educación ecológica que, a través de la recuperación y la valorización
de las tradiciones andinas, ayude a encauzar los comportamientos
incorrectos y a preservar las fuentes hídricas.
Finalidades políticas:
La
Escuela será un espacio de intercambio de experiencias, además de
un centro educativo, direccionado a fortalecer la conciencia sobre el
tema del agua como un bien que no se puede mercantilizar y privatizar.
Finalidades ecológicas:
Las
técnicas indígenas andinas para el recupero del agua y su manejo han
sido estudiadas recientemente para su actualidad y sostenibilidad
medioambiental.
En
fin, a través de un camino participativo y horizontal, la Escuela del
Agua se volverá también en un centro de documentación sobre los
conflictos ambientales del país ligados al agua.
Por
eso están previstos encuentros con representantes de los pueblos Aymara
del altiplano boliviano y Guaranì, quienes viven en el Oriente del
país, los cuales se intercambiarán experiencias y datos con respecto de
las problemáticas en común.
La
idea es la de coordinar, por fin, todas las realidades políticas y
comunitarias que manejan el tema del agua en Bolivia, de recoger y
sistematizar los datos con la ayuda y la coordinación de estructuras
capacitadas en las realidades del país como la Coordinadora del Agua y
la Fundación Abril.
El proyecto de Cooperación "Escuela andina del Agua" prevé, a nivel internacional, la implicación de los Países del Área Andina - Ecuador, Perú, Argentina, Colombia, además de Bolivia - para una investigación integrada y compartida sobre la cultura de las poblaciones indígenas andinas, hoy en día repartidas en estos mismos Países; sobre las problemáticas comunes relativas al derecho del acceso al agua, derecho al agua potable, derecho a los servicios básicos y correspondiente recolección de datos; sobre los conocimientos comunes para la recuperación y la administración de los recursos hídricos; recolección de datos sobre los porcentajes de mortalidad infantil/enfermedades/situación de las mujeres en las Comunidades implicadas con respecto al recurso y administración del agua.
Así
mismo, contempla la creación de una Coordinadora andina del Agua: una
red que coordine con las organizaciones sociales y las comunidades
indígenas del área andina implicada en el proyecto, además, de
coordinar el levantamiento de información.
Esta
Coordinadora implica directamente a siete organizaciones sociales de
cinco Países latinoamericanos del área andina (Argentina, Bolivia,
Perú, Ecuador, Colombia y Bolivia).
La presente propuesta busca contribuir a garantizar el acceso al agua potable de los ciudadanos residentes de los distritos 7, 8, 9 y 14 de la zona sur de la ciudad de Cochabamba.
Actualmente se estima que los Comités logran hacer frente tan sólo al 22,44% de las necesidades de las familias de la zona sur (INE, 2004). No obstante, los sistemas comunitarios impulsados por estos Comités representan la alternativa más eficaz y sostenible para garantizar el derecho al agua. Además de dotar de una solución concreta al problema del acceso al agua potable, los modelos de gestión democrática, participativa y solidaria implementados en la zona sur, éstos son igualmente coherentes con las políticas de gestión pública de los recursos hídricos promocionados por el Gobierno boliviano y con los principios expresados en el Manifiesto por un Contrato Mundial sobre el Agua, al cual CeVI se adhiere y en el que se inspira para promocionar iniciativas de solidaridad internacional.
El proyecto busca respaldar las experiencias virtuosas puestas en práctica por los Comités de Agua, reforzando las capacidades operativas e institucionales. Muchos Comités todavía no han desarrollado las competencias específicas para resolver algunos de los problemas técnicos, jurídicos y administrativos que tienen que afrontar. Para responder a esta exigencia, ASICA Sur ha elaborado y está implementando un programa articulado en una serie de intervenciones dirigidas a sus asociados, que involucran desde actividades de comunicación social a la asistencia técnica para la gestión y mantenimiento de los sistemas de agua, del análisis de la calidad de agua erogada a la supervisión en la realización y presentación de los balances, hasta la consultoría legal y administrativa en la elaboración de propuestas y presenación de requerimientos de financiamiento a entes públicos.
El proyecto se propone por tanto potenciar esta iniciativa, ampliando la conducción y la eficacia de las intervenciones ofrecidas y de los mecanismos de control social que ASICA preside al interior de las instituciones como la empresa Misicuni. La colaboración y el involucramiento de los otros socios locales será fundamental, no sólo respecto a las cuestiones específicamente técnicas (formación y calificación de técnicos y dirigentes, comunicación social, monitoreo de la calidad del agua, etc), sino sobre todo para iniciar y enriquecer –desde el punto de vista técnico, normativo y social- el debate sobre el modelo de cogestión pública-comunitaria, que en el futuro será necesario adoptar una vez completadas las obras de Misicuni y la ampliación de las redes de SEMAPA en la zona sur.
Para contribuir a garantizar el acceso al agua para usos domésticos a los ciudadanos residentes en la zona sur de la ciudad de Cochabamba que actualmente no tienen acceso a la red hídrica de la empresa municipalizada SEMAPA, el proyecto busca basarse en el potenciamiento de los sistemas comunitarios.
Estos sistemas presentan la ventaja de que logran resolver la emergencia hídrica en un horizonte temporal breve, garantizando a su vz modalidades de gestión sostenible, solidarias, participativas y democráticas de los recursos hídricos. Dichos organismos de barrio serán por tanto objeto de un recorrido de capacity building que se articulará en acciones formativas e intervenciones de acompañamiento puntuales sobre aspectos técnicos, de gestión, organizativos y legales, así como en encuentros de intercambio para compartir las buenas prácticas desarrolladas en diferentes contextos.
Un número significativo de estos Comités de Agua se han afiliado por otro lado en una asociación (ASICA Sur) para alcanzar una masa crítica que les permita obtener economías de escala funcionales para hacer más eficiente y sostenible la erogación del servicio de distribución del agua y para tener una mayor representatividad y una mayor autoridad en la interacción con las autoridades y los diversos sujetos institucionales involucrados en la gestión y en la elaboración de las políticas hídricas locales y nacionales. El fortalecimiento de las capacidades operativas e institucionales de los Comités se volverá más eficaz que la consolidación contextual de la misma ASICA Sur, a la cual actualmente se vinculan como 50 sistemas. Las ventajas de trabajar apoyándose en un organismo representativo son evidentes y en particular se recuerda cómo ASICA Sur se ha transformado en los últimos años en un punto de referencia en la zona sur, así como en un actor importante en la discusión sobre los servicios básicos en la ciudad de Cochabamba. La totalidad de la intervención será desarrollada con el involucramiento y la colaboración activa de una serie de organismos de comprobada experiencia que, en el curso de la implementación, asumirán roles y responsabilidades complementarias respecto a ASICA, con el fin de garantizar una aproximación holística en la gestión de la intervención y conferir una mayor capacidad de incidir sobre los problemas estructurales ligados a la gestión del servicio hídrico integrado.
Contribuir a garantizar el acceso al agua para usos domésticos a los ciudadanos residentes en la zona sur de la ciudad de Cochabamba.
Reforzar la capacidad institucional y operativa de los Comités de Agua para promover una gestión equitativa, sostenible y participativa de los recursos hídricos en la zona sur de Cochabamba.
Modalidad de ejecución
El proyecto se propone fortalecer la gestión comunitaria del agua en la zona sur de Cochabamba a través de un curso de capacity building dirigido a los Comités de Agua y a la asociación que los aglutina, ASICA Sur. Se efectuará, en primer lugar, un análisis profundo de la situación de los Comités de Agua beneficiarios para identificar sus necesidades y las dificultades técnicas, administrativas u organizativas que obstaculizan el correcto funcionamiento del ente. El curso formativo propuesto articulará diversas áreas temáticas que podrán ser posteriormente detalladas o modificacad a la luz de los resultados del diagnóstico. En primer lugar se constituirá una rama técnica, dentro de ASICA Sur, con la capacidad de asistir a los Comités en la reparación y las operaciones de mantenimiento de los sistemas de agua. En segundo lugar, se establecerán proyectos operativos dirigidos a mejorar la gestión del agua en aspectos puntuales. Será implementado un programa de control de calidad del agua distribuida a través de acciones de análisis del agua junto con inspecciones sanitarias y actividades formativas. Inmediantamente se establecerá un plan de acción para mejorar la calidad del agua distribuida a través de las intervenciones de tratamiento necesarias. Los Comités de Agua serán apoyados en todos los procesos legales y burocráticos dirigidos a su reconocimiento legal como entes prestadores del servicio hídrico dotados de un área de concesión y del derecho al uso de una fuente de agua. Finalmente se implementará un plan de asistencia administrativa dirigido a los comités de la zona sur en el ámbito del cual serán elaborados manuales y programas de contabilidad de contabilidad de base para volver eficaz y transparente la gestión financiera del servicio hídrico ofrecido a los ciudadanos de los distritos meridionales de la ciudad. Todas las intervenciones programadas serán realizadas a través del equipo de ASICA Sur para generar capacidades al interior de la sociedad. Asimismo, serán formados los técnicos de los Comités de Agua para garantizar la continuidad y la sostenibilidad de las actividades propuestas. De esta forma se creará una estructura descentralizada en la cual cada Comité será autosuficiente en la gestión técnica y administrativa del servicio hídrico, pero al mismo tiempo podrá contar con el apoyo y la supervisión de un sujeto fuerte y estructurado (ASICA Sur) como punto de referencia para la solución de los problemas específicos que no pueden ser resueltos por el propio equipo.
Los Comités de Agua serán reforzados también en su capacidad institucional y organizativa para incrementar la incidencia de los sistemas comunitarios de agua y de su asociación para definir e implementar políticas públicas y en su relación con las autoridades locales. Para reforzar la incidencia de los Comités de Agua y de ASICA Sur y promover la participación de los ciudadanos en la gestión del recurso agua, el proyecto busca consolidar un flujo de comunicación capilar eficaz y accesible, con el fin que los dirigentes y los operadores de los Comités, así como los ciudadanos usuarios del servicio puedan ser constante y puntualmente informados sobre argumentos importantes y específicos relativos al agua. Para lograr este objetivo ASICA Sur ha ideado una estrategia comunicativa denominada “comunicación comunitaria” que prevé la publicación de revistas y boletines y la realización de un programa radiofónico. Serán asimismo instalados en los comités que todavía no están provistos de los mismos altoparlantes fuera de las sedes de los Comités de Agua para difundir en todo el barrio los mensajes y los comunicados que se consideran importantes.
Otro aspecto metodológico relevante es el intercambio de experiencias y buenas prácticas como vehículo para promover y reforzar la gestión pública, participativa y comunitaria del recurso agua. En particular, se promoverán los intercambios entre los Comités de Agua de la zona sur de Cochabamba y los Comités de Agua de las zonas rurales del Departamento de La Paz con los cuales CVCS y ACRA manitenen ya relaciones de cooperación. Serán involucrados también algunos Comités de Agua del Departamento de Santa Cruz de la Sierra donde opera la ONG ACCRI, en consorcio con el CeVI y CVCS en el ámbito del Proyecto Agua-Bolivia 2005-2009. Se podrá así verificar si algunos modelos experimentales con éxito, tanto en las áreas urbanas como en las áreas periurbanas y rurales, podrán ser propuestas nuevamente también en contextos diferentes. En el ámbito de las actividades de intercambio propuestas serán afrontadas temáticas específicas relativas a la gestión técnica y administrativa de los sistemas de agua así como temáticas de mayor alcance como el marco legal en materia de servicios hídricos y la relación de los sistemas comunitarios del agua con las autoridades y las empresas públicas que operan en el sector.
En lo que concierne a la macro-acción 5, dirigida al mejoramiento de algunas estructuras hídráulicas dotados a los Comités de Agua, el proyecto prevé la realización de algunas intervenciones puntuales a través del mecanismo de los fondos a concurso. Cada año serán organizados concursos para la realización de pequeñas infraestructuras en las cuales podrán participar todos los comités de gestión del agua asociados a ASICA Sur. Los criterios de atribución de los fondos serán definidos por el proyecto y aplicados por un jurado adjudicatario, imparcial. Los comités de gestión cuyas propuestas sean seleccionadas como vencedoras recibirán los fondos requeridos y serán responsables de la realización de las obras, según se describe en sus propuestas. El monitoreo de estas actividades será realizado por el personal del proyecto.
Para la implementación de los fondos a concurso se hará referencia a las metodologías adoptadas por ASICA Sur para la ejecución del proyecto PASAAS (Programa de Apoyo Sectorial en el Abastecimiento de Agua y Saneamiento), dirigido a nivel nacional por el Ministerio del Agua y financiado por la UE. Con este sistema se busca aplicar la metodología del aprender haciendo, siempre acompañada de personal del proyecto.
1. Elaboración de una investigación relativa a las condiciones técnicas, organizativas y sociales de los sistemas comunitarios de la zona sur.Fundación Abril – Centro CASA – ASICA Sur
2. Realización de un curso de formación y de asesoramiento en la gestión administrativa de los sistemas comunitarios. ASICA Sur – Fundación Abril
3. Construcción de una caja de herramientas educativas relativa a la gestión comunitaria del recurso agua. Fundación Abril
4. Creación de una mesa de trabajo para la definición de modelos de co-gestión. ASICA Sur – Fundación Abril – Agua Sustentable
5. Creación y participación en espacios nacionales e internacionales de intercambio de buenas prácticas, experiencias y propuestas relativas a la gestión pública y participativa para compartirlas Fundación Abril – CVCS – ACRA.
6. Elaboración de propuestas participativas para políticas públicas e inversión en el sector hídrico. ASICA Sur – Fundación Abril – Agua Sustentable
7. Difusión de la información relativa al debate nacional sobre el derecho de acceso al agua, sobre la legislación y sobre modelos de gestión. ASICA Sur – Fundación Abril – Agua Sustentable
8. Creación de una mesa de trabajo sobre el tema del control social. : ASICA Sur – Agua Sustentable – Fundación Abril
9. Creación de instancias de monitoreo a las actividades administrativas y de gestión de SEMAPA y Misicuni. Fundación Abril – Agua Sustentable – ASICA Sur – CeVI
10. Asesoría y apoyo a los representantes ciudadanos ante el Consejo de Administración de SEMAPA y Misicuni. Agua Sustentable – Fundación Abril